
Este artículo desarrolla un análisis prospectivo del sistema político venezolano para el periodo 2026–2027, conceptualizándolo como un juego de supervivencia asimétrico entre cinco actores: el Ejecutivo, una oposición con reconocimiento institucional e internacional, una oposición social y territorialmente dispersa, la cúpula militar y potencias externas, con énfasis en Estados Unidos (Geddes, Wright y Frantz, 2018; V-Dem Institute, 2026). A partir de una revisión sistemática de literatura regional e internacional (2008-2020 para la clasificación del régimen; 2019-2026 para coyuntura), series sectoriales, documentos de organismos multilaterales y 47 notas de campo tomadas en 2025–2026 en Caracas, Maracaibo, San Cristóbal y Valencia, se modelan funciones de utilidad heterogéneas y se derivan equilibrios de Nash plausibles bajo información incompleta. La hipótesis central sostiene que el equilibrio observado es de baja temperatura: los actores maximizan la continuidad con costos tolerables, no ganancias absolutas de poder (Ross, 2015). Metodológicamente, se integra modelización estratégica y análisis de escenarios con probabilidades estimadas mediante un método bayesiano de carácter heurístico-experto. Superando dicotomías previas, se reformula la tipología opositora distinguiendo seis dimensiones de capital político (estructura institucional, reconocimiento internacional, respaldo electoral, implantación territorial, capacidad de movilización sostenida y capacidad de generar consenso) que no necesariamente coinciden en un mismo actor (Levitsky y Roberts, 2011). Los resultados identifican tres escenarios: A) estabilización autoritaria (0,55), B) ruptura por choque exógeno (0,30) y C) transición negociada (0,15). Se concluye que la viabilidad de una transición negociada estable depende ineludiblemente de la emergencia de un liderazgo orgánico nacional capaz de integrar a los sectores sociales y territoriales dispersos, trascendiendo el techo político de los actores polarizados actuales (O'Donnell y Schmitter, 1986). Se proponen indicadores de seguimiento operativo para mejorar la alerta temprana.
En líneas generales, las elecciones de 2024 en Panamá estuvieron marcadas por el antagonismo entre dos fuerzas políticas, una que aspiraba a la presidencia de la República y otra que buscaba conquistar el poder legislativo. La primera la encarnó un carismático expresidente que, al ser condenado por el delito de blanqueo de capitales, se vio obligado a abandonar la contienda y respaldar a su sustituto. La segunda la constituyó un grupo de jóvenes figuras que, con la anticorrupción como bandera, prometía transformar la política y adecentar la gestión pública. En este artículo se describe la cobertura dada por la televisión abierta a las fuerzas políticas que concurrieron a estas elecciones, con particular atención a estas fuerzas antagónicas, específicamente en cuanto al tiempo otorgado a cada una en los espacios informativos. La investigación que da origen a este texto se fundamenta en la importancia que aún mantiene el consumo de televisión en el istmo panameño y en la inexistencia un marco legal que regule su comportamiento durante las campañas electorales. En ausencia de estudios previos, la investigación fue de tipo exploratorio y de alcance descriptivo. Se llevó a cabo mediante el monitoreo de los noticieros de los dos canales de televisión abierta de mayor audiencia en el país, así como del canal estatal, durante los 90 días de campaña. Los resultados revelaron un claro desbalance entre las candidaturas presidenciales, siendo la más exigua la otorgada al candidato que sustituyó a quien hubo de abandonar la carrera por causa judicial; asimismo, una amplia cobertura de las candidaturas de la fuerza política emergente que irrumpió en el legislativo. Estos hallazgos podrían revelar una estrategia mediática dirigida a apalancar a unos actores en detrimento de otros en el marco de una elección con propuestas políticas antagónicas, aunque el alcance descriptivo del estudio limita las interpretaciones. Este trabajo contribuye con el estudio del comportamiento de la televisión durante las campañas electorales en Panamá, un país con poca literatura relacionada con el consumo de este medio, que sigue siendo relevante, y cuya estabilidad democrática comienza a ser desafiada. Al prestar atención a este medio implícitamente se advierte acerca de la importancia de considerar los contextos específicos de consumo mediático al analizar campañas electorales.
En este artículo se estudian los Encuentros Internacionales de Arte de Medellín MDE07, MDE11 y MDE15, en su cualidad de eventos de ciudad con el fin de dilucidar su vinculación curatorial y pública con procesos de consolidación de políticas públicas culturales y la apuesta por la democracia cultural. Para ello, se examinan las estructuras de estos eventos visibilizando sus propósitos y estrategias generales, así como las demarcaciones curatoriales que los motivaron en el paso de un modelo de bienal de arte a uno de encuentro, un tránsito en busca de la participación y colaboración de la ciudadanía en las prácticas artísticas. El cambio de modelo se intenta explicitar desde el marco comprensivo con el cual se ha desarrollado un viraje en las concepciones tradicionales de la función social del arte y de la gestión cultural, migrando de un esquema de democratización de la cultura (caracterizados por políticas de acceso a bienes culturales en espacios museales) a otro esquema de democracia y ciudadanía cultural. Este segundo implica la participación activa y la inclusión en esquemas de creación, distribución y colaboración de la ciudadanía en los espacios urbanos extramuseales. El paralelismo entre los esquemas conceptuales de los Encuentros y las políticas públicas culturales, con los MDE como ejemplo, permite hacer una lectura, desde el análisis de eventos artísticos de ciudad, sobre la interdependencia de ambos procesos en un marco experiencial de desarrollo y cambio de las concepciones políticas, sensibles y artísticas que motivan los modelos de gestión cultural.
Shoshana Zuboff sostiene que las dinámicas comerciales del capitalismo de la vigilancia suprimen la libertad humana a través de la captura progresiva de la privacidad y autonomía individuales. Frente a esto, una lectura foucaultiana de la privacidad y la autonomía como aspectos éticos permiten una interpretación diferente del problema, al tiempo que reivindica el cuidado de sí como práctica de la libertad y resistencia ética frente al control.
Entrevista realizada al politólogo Manuel Alcántara, en el marco de la conferencia “Una mirada hacia el futuro sin ignorar el pasado” que el profesor Alcántara presentó a los estudiantes del Programa de Ciencia Política el día 09 de mayo de 2025, en el Centro de Convenciones Teatrino 2 de la Universidad del Atlántico.