
Este trabajo pretende establecer un diálogo intelectual entre las lecturas filosóficas de Ortega y Gasset y María Zambrano, a base de un texto argumentativo elaborado por el primero acerca del antiguo Egipto. La relevancia del estudio radica en la matización filosófica de ambos de ciertas nociones y cuestiones: «individuo-individualidad », «acción-pasividad», «tempo, tiempo y temperamento», «alma, materia y espíritu» y «escrituraciencia». Con esta intención, se desarrolla una lectura reflexiva y contrastiva para recalcar lo que se entiende por «alma egipcia» en términos de la filosofía española moderna del siglo xx.
El presente artículo tiene como objetivo comparar la Beatrice de Dante y la Antígona de Zambrano enfatizando sus rasgos comunes: su interpretación como símbolos de esperanza, salvadoras y guías de los personajes masculinos a los que acompañan. Con ello, pretendo sacar a la luz la ambivalencia que caracteriza a este tipo de personajes femeninos en los que su condición de libertadoras de hombres coexiste con su reducción a imagen sagrada.
En este artículo expondré cómo, desde los espacios liminares del exilio y la frontera, María Zambrano y Gloria Anzaldúa realizan una crítica a diversos aspectos de la Modernidad epocal, a la vez que recuperan otras formas de conocimiento, saberes y tradiciones rechazadas por la racionalidad moderna, insertándose, de este modo, en un camino ancestral que configurará su propia modernidad.
Este trabajo propone una lectura del símbolo del rayo verde en el pensamiento de Mar.a Zambrano como figura de mediación entre lo humano y lo sagrado. Lejos de reducirlo a una curiosidad meteorológica, Zambrano lo incorpora como símbolo mediador de lo sagrado, en sintonía con su crítica a la razón moderna y su reivindicación de una forma de conocimiento no discursiva. En este sentido, el rayo verde puede leerse como una encarnación de lo que Mircea Eliade denomina axis mundi: un eje que comunica cielo y tierra, humanidad y trascendencia.