
El desarrollo de inteligencias artificiales sofisticadas ha reavivado el problema filosófico de las otras mentes: ¿cómo justificamos la atribución de consciencia a entidades no biológicas? ¿Es posible que una máquina sea consciente? Desde una perspectiva popperiana, la consciencia es un fenómeno emergente biológicamente anclado que requiere memoria con historia evolutiva, control plástico autónomo, experiencia subjetiva (Mundo 2) y creatividad argumentativa genuina. Las inteligencias artificiales actuales, en tanto productos del Mundo 3 creados por seres humanos, carecen de estas condiciones constitutivas y, por tanto, no pueden considerarse conscientes. Se articula el análisis del lenguaje ordinario de John L. Austin sobre el problema de las otras mentes con la ontología pluralista de Karl Popper (teoría de los tres mundos) y su teoría evolucionista de la consciencia como fenómeno emergente. Este marco se aplica críticamente a los grandes modelos de lenguaje contemporáneos, dialogando con la literatura reciente sobre consciencia artificial. Las IA actuales —y previsiblemente cualquier sistema carente de base biológica e historia evolutiva— no cumplen los criterios popperianos para la consciencia genuina. Simulan procesos cognitivos mediante recombinación estadística, pero no poseen experiencia subjetiva ni creatividad argumentativa. La visión popperiana ofrece así una advertencia metodológica: no debe confundirse la simulación de consciencia con su posesión.
El filósofo alemán Anacharsis Cloots, diputado de la Asamblea Francesa a finales del siglo XVIII, es el autor de un proyecto político de alcance global con miras a implantar y proteger los derechos del hombre. Es la formulación de un Estado mundial que sería causa del fin de todas las guerras, fomento del comercio y de la integración de la especie humana, además de término del colonialismo, la esclavitud, y en últimas, toda forma de tiranía. Desde la perspectiva racional ilustrada, este modelo representaría la realización más perfecta del ideal democrático, al no circunscribirse a la libertad de un pueblo en particular, sino al género humano en su conjunto. El propósito de este escrito es exponer el proyecto de república universal, con miras a establecer puntos críticos desde otros autores (Arendt, Bruckner, Rousseau), para mostrar que la idea encaja más en la distopía que en la utopía.
El objetivo de este estudio es identificar y analizar las interpretaciones del concepto de «amor» en la novela «Theatre» de Somerset Maugham a través del prisma del análisis literario, filosófico y lingüístico. El estudio se basa en la edición impresa de la novela de 1937 y en su versión electrónica de 2001, disponible en la plataforma Internet Archive. Se lleva a cabo un análisis detallado de más de 100 fragmentos de texto, en los que el concepto de amor se revela en diversas formas, incluyendo el amor romántico, las relaciones pragmáticas, el amor como manipulación y el afecto maternal. El análisis muestra que el autor transmite el concepto de amor a través del simbolismo teatral, reflejando la dualidad de los sentimientos humanos. El análisis de frecuencia demuestra que los lexemas clave asociados con el amor aparecen más de 200 veces en el texto, siendo «amor» el término más utilizado. El análisis léxico-semántico revela el predominio de expresiones de amor emocionalmente intensas, incluyendo epítetos intensos, construcciones sintácticas complejas y metáforas teatrales. El estudio realizado profundiza en la comprensión de los aspectos filosóficos y literarios de la obra y puede ser útil para investigar la evolución de las interpretaciones del amor en la literatura inglesa, analizar metáforas teatrales y comparar modelos nacionales de amor en diferentes culturas.
Si bien en las Investigaciones Filosóficas Wittgenstein ya se había apartado de esa noción reduccionista y rígida sobre el significado lingüístico que defendía en el Tractatus, considero que en Sobre la Certeza, obra posterior a las Investigaciones, el filósofo vienés asume la filosofía que enarbolaba en las dos primeras décadas del siglo XX, pues en mi opinión gran parte de las tesis epistemológicas defendidas por Wittgenstein en Sobre la Certeza tienen una línea continua con varias posturas que se desprenden del Tractatus. Es decir, el Tractatus puede entenderse como la plataforma semántica que respalda la epistemología wittgensteiniana que aparece de manera sistemática en Sobre la Certeza. Este artículo, entonces, sigue esta línea de investigación.
In Ideas Pertaining to a Pure Phenomenology and to a Phenomenological Philosophy, Husserl maintains that the fundamental errors of epistemology originate in an illegitimate metábasis between ontological regions, as occurs in psychologism, anthropologism, and biologism. In contrast to these positions, phenomenology proposes a radical purification of experience through phenomenological reduction, which makes it possible to access the transcendental region of consciousness and its intentional dynamics of constitution. From this perspective, the appearing of beings does not necessarily presuppose the existence of an in-itself object independent of all experience, without thereby denying it. Rather, the hypothesis of an absolutely transcendent reality is bracketed as an excess beyond possible knowledge. The world and objectivity do not present themselves as self-sufficient realities nor as mere subjective projections, but as correlates constituted within the intentionality of consciousness. In this way, Husserl does not simply invert the traditional hierarchy between subject and object; instead, he dissolves their purported metaphysical supremacy, showing that there is no sense of world or objectivity without the subjective dimension, nor transcendental subjectivity without objective correlation. This position constitutes a profound critique of traditional metaphysics and redefines the conditions of possibility for a rigorous science of experience.