
El fin de este trabajo es la de estudiar de manera sistemática la razón por la que Wittgenstein introduce el concepto de «Sprachspiel» y qué es lo que pretende resolver mediante dicho concepto. De facto, Wittgenstein reconoce en sus notas que en su obra introduce todo tipo de juegos de lenguaje, pero en ninguna parte caracteriza apropiadamente la esencia del juego de lenguaje, es decir, del lenguaje. Es decir, comete el error de presentar propiedades como si se tratase de un objeto, pero se escuda en enunciar las características comunes del concepto mismo que ha introducido en su obra. El trabajo reconstruye las dificultades que existen al respecto y propone algunas soluciones que puedan sacar de la dificultad irresuelta.
En La création du monde ou la mondalisation, Jean-Luc Nancy define la aglomeración como algo opuesto al mundo: lo inmundo. Para ello analiza un pasaje de Die deutsche Ideologie, donde Marx y Engels describen que la enajenación (Entfremdung), que es una forma de extrañamiento, se puede convertir en un poder «insoportable» si no hay un gran incremento de la fuerza productiva, porque se produciría escasez y se recaería en la «misma mierda [Scheiße]» de la que se desea escapar. Sostenemos que la condición de vida en la aglomeración es comparable con la pena de extrañamiento respecto del mundo y de la vida social. El extrañamiento del mundo es una condena, sin juez ni tribunal, que consiste en habitar el devenir del mundo hacia lo inmundo, como consecuencia de la universalización de las fuerzas productivas, producción de la abundancia, excremento de productos y miseria moral y material. Nuestro propósito es actualizar el significado de la Entfremdung, más allá de Die deutsche Ideologie y de la interpretación que hace de ella Nancy.
En este artículo se exploran dos concepciones de la identidad práctica, la primera representada en Christine Korsgaard, la segunda desarrollada por Aristóteles. Por un lado, se destaca cómo Korsgaard ancla su concepción de la identidad práctica en la capacidad reflexiva del ser humano; por otro lado, se muestra que Aristóteles proyecta en la noción de ἦθος lo que se podría catalogar como una cierta concepción de la identidad práctica bastante diferenciada. Se argumenta, finalmente, que ambas teorías, aunque distintas en su enfoque, contribuyen a una comprensión más profunda y completa de la acción humana.
Col suo primo libro, che parlava della nascita della tragedia in Grecia e della sua rinascita in Germania, il giovane Nietzsche aveva tentato di salvare la civiltà dalla disgregazione atomistica e nichilistica. Dopo la disillusione del primo festival di Bayreuth, il filosofo non rinuncia a voler cambiare il mondo, solo che non crede più che quest’azione debba basarsi sul mito, sulla metafisica, sulla rinascita di una civiltà perfetta, sulla fede nel genio musicale.A partire da un’analisi delle tensioni che attraversano la vita e il pensiero di Nietzsche nella fase di Basilea –il rapporto fra filologia e filosofia, fra pubblicistica wagneriana e ricerca storico-filologica, fra scritti editi e manoscritti inediti– quest’articolo segue le tracce di un modello di trasformazione anti-nichilista della cultura di un’epoca che attraversa il pensiero di Nietzsche, dall’ideale wagneriano di una nuova cultura artistica della fase di Basilea, alla scuola degli educatori del periodo di Sorrento, alle isole beate di Zarathustra.
El presente artículo explora el concepto de desierto en Nietzsche como metáfora ambivalente, asociada no sólo a la desolación nihilista, sino también a una condición necesaria para la transformación y la creación de nuevos valores. Retomando en particular la sugerencia de la tercera disertación de la Genealogía de la Moral, se plantea la hipótesis de que Nietzsche, al ilustrar la soledad y el ascetismo representados por el desierto, se refiere a sí mismo y a su propia biografía, considerando tal experiencia un banco de pruebas para trascender el ressentiment y realizar su propia autenticidad, tanto filosófica como existencial.