
La salud va más allá de la simple ausencia de enfermedades; implica un estado integral de bienestar físico y mental, estrechamente vinculado al entorno urbano en el que vivimos. Comprender esta relación es clave para diseñar ciudades que promuevan una vida saludable. Este estudio propone una evaluación de barrios y ciudades desde la perspectiva de la salud urbana mediante la Matriz de Diagnóstico de Salud (MDS), una herramienta basada en la Guía para planificar Ciudades Saludables (Fariña et al., 2022) y puesta en práctica gracias a varios proyectos desarrollados para el Gobierno Vasco. La MDS combina análisis cuantitativos y cualitativos para valorar aspectos clave del entorno urbano, facilitando diagnósticos sistemáticos de los espacios públicos. Gracias a un visor interactivo, los resultados se presentan en mapas y gráficos dinámicos, lo que permite identificar los principales determinantes urbanos de la salud. Esta información ayuda a los gobiernos locales a priorizar intervenciones que mejoren la calidad de vida. Como ejemplo, se analiza el barrio de Santutxu, en Bilbao, demostrando la utilidad y aplicabilidad de la herramienta. La propuesta es escalable y replicable, lo que la convierte en un recurso valioso para diseñar barrios saludables en distintos contextos urbanos, contribuyendo al cumplimiento integrado de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 11, 3 y 13.
Este artículo presenta un protocolo basado en metodologías cualitativas-mixtas basadas en SIG para evaluar, a escala de barrio, cómo el entorno urbano construido condiciona prácticas protectoras de salud. El protocolo, enmarcado en el proyecto HORUS, combina grupos de discusión con marchas exploratorias tipo walk-along/go-along, entrevistas semiestructuradas y herramientas de georreferenciación que permiten generar narrativas espacializadas. Como bisagra analítica, se emplea un cuestionario de valoración (−3 a +3) y su visualización en diagramas de araña, facilitando la comparación entre itinerarios y perfiles. Se describe su implementación en el barrio de Sant Marcel·lí (València) y su potencial para orientar diagnósticos salutogénicos y priorizar intervenciones coste-eficientes, así como limitaciones y pautas de transferencia a la planificación urbana.
La evidencia sobre el impacto en salud de los programas de regeneración urbana ha aumentado los últimos años. Sin embargo, la mayoría de estudios se han centrado en visibilizar ese impacto, siendo menos frecuentes aquellos que analizan cómo modificar estas intervenciones para que sean más saludables. Se realizó una Evaluación de Impacto en Salud (EIS) participativa y concurrente de un programa de regeneración urbana en el País Vasco. Se emplearon metodologías mixtas para identificar posibles impactos del programa en la salud. Consecuentemente, se formularon 25 recomendaciones dirigidas a maximizar los efectos positivos y minimizar los negativos del programa sobre la salud. Estas recomendaciones incluyen, por un lado, aquellas a considerarse entre la población residente y las intervenciones desarrolladas en las viviendas intervenidas, y por otro, las orientadas a las intervenciones a nivel de barrio. Entre otras se muestran la necesidad de informar al vecindario para una ventilación adecuada o de incorporar estrategias que puedan aminorar la presión económica derivada de las obras. Estas recomendaciones contribuirían a que la expansión del programa al conjunto del País Vasco tuviera un impacto positivo mayor sobre la salud. Este es un ejemplo de cómo la EIS puede ser una herramienta valiosa en planificación urbana.
Søndre Havn es un reciente desarrollo urbanístico residencial situado en ciudad danesa de Køge y que forma parte de una propuesta más amplia de transformación de la antigua zona portuaria y del entorno de la estación del ferrocarril metropolitano que enlaza su centro urbano con Copenhague. En el artículo se describen las características de su trazado urbanístico y de la arquitectura, destacando aquellas que permiten considerarlo como un ejemplo de barrio saludable con una alta calidad ambiental y favorecedor de un estilo de vida sano que potencia las actividades y la vida comunitaria y al aire libre.
El prototipado de un refugio bioclimático en el barrio Raval Roig constituye un proyecto de gobernanza y regeneración urbana desarrollado en Alicante y financiado por la Universidad de Alicante a través del programa Laboratorios de Innovación Social (2025) del Vicerrectorado de Igualdad, Inclusión y Responsabilidad Social. El proyecto tuvo como objetivo principal testar metodologías de codiseño con la vecindad orientadas a la producción de microarquitecturas autoconstruidas y desmontables, en un espacio antropizado situado en la ladera del monte Benacantil. El proceso evidenció el potencial de enfoques ascendentes para el diseño de infraestructuras bioclimáticas orientadas a la adaptación urbana al cambio climático y a la mitigación del efecto isla de calor en territorialidades mediterráneas.