
Partiendo de la propia singularidad que constituye el Real Monasterio de las Descalzas en la corte española, este trabajo se centra en el papel mediador que la infanta sor Margarita de la Cruz tuvo que asumir a la muerte de su madre la emperatriz María para hacerse cargo de los criados y deudos que le había dejado y de otras personas que acudían a ella en búsqueda de amparo y patrocinio. Ofrece una aproximación a una selección muy ilustrativa de la correspondencia autógrafa de la infanta-monja que, en su mayor parte, no ha sido analizada hasta ahora y que permite revisar algunas de las interpretaciones historiográficas más difundidas sobre su agencia política y religiosa. En particular, muestra cómo mantenía una relación más afectiva y familiar con el duque de Lerma, incluso cuando ya estaba exiliado de la corte.
El oratorio de la reina Isabel de Borbón sufrió diversas modificaciones en el contexto de las obras que se desarrollaron en el Alcázar madrileño. La importancia de este espacio estuvo definida por sus singulares características, puesto que constituyó un ámbito relacional femenino, circunscrito prácticamente a la propia reina, la camarera mayor y las damas. Los religiosos que tuvieron acceso al mismo estuvieron vinculados por sus actividades a las devociones promocionadas por la dinastía. La discreta comunicación desarrollada en tan restringido marco les hizo adquirir una gran influencia, y pusieron de manifiesto la espiritualidad que caracterizó a la propia reina y a su entorno más cercano.
Ana de Austria, infanta española, reina consorte y regente de Francia, fue una figura relevante de la primera mitad del siglo XVII, periodo de tensiones religiosas y políticas. Su intensa devoción privada y pública debe ser analizada en toda su complejidad tanto como práctica personal que como representación tradicional de la realeza femenina. Durante sus largos años de esterilidad y por ser una reina extranjera, vivió entre círculos de mujeres y alejada del poder, entre las redes e intrigas de la corte, convirtiendo la abadía del Val-de-Grâce en un monumental exvoto y el centro de su piedad personal. Con la llegada de la esperada maternidad en 1638 y el acceso al poder político en 1643, la «regente absoluta» se enfrentó con las revueltas de la Fronda, en perfecta complementariedad con su ministro Julio Mazarino y tuvo que gestionar unas ambiguas relaciones con la potente corriente de los devotos, movimiento católico radical, que intentaba imponerle su influencia. La exitosa participación de Ana de Austria en el gobierno de la monarquía francesa y en la gestión de un afirmado catolicismo de Estado abrió camino al absolutismo político de la monarquía católica de Luis XIV, fundamentada en los derechos divinos del monarca.
El presente trabajo ofrece la edición, comentario y contextualización histórica de un romance español inédito hasta el momento, que se encuentra en la Biblioteca Mazarina de París. Se trata de un romance fúnebre por la muerte de Isabel de Borbón, princesa francesa y luego, tras su matrimonio con Felipe IV, reina española, fallecida prematuramente en 1644. Al mismo tiempo va dirigido a Ana de Austria, princesa española y luego reina de Francia, por su matrimonio con Luis XIII. Quedan vinculadas, pues, en el romance las dos protagonistas de las dobles bodas reales de 1615, que crearon tantas expectativas de unión entre las dos naciones. Pero a la altura de 1644, y después de los grandes desencuentros que se fueron sucediendo (sobre todo tras el comienzo en 1635 de la guerra franco-española), lo que se evidencia en el romance es un sentido de hostilidad solo paliado por la esperanza depositada en la figura de Ana de Austria. Aunque el romance está en español, se escribe desde el sentimiento y la perspectiva francesa, por lo que cabe pensar que su autoría podría ponerse en relación con la colonia de emigrados españoles en torno a la corte de Ana de Austria.
El trabajo analiza un conjunto de apartados paratextuales que preceden a textos de ámbito religioso en lengua castellana editados en Nápoles a lo largo del siglo XVII y dedicados a las virreinas. Fehaciente testimonio de la notable importancia que tuvieron en el tejido político, social, cultural y literario de la Nápoles del Regno mujeres pertenecientes a las altísimas esferas de la aristocracia española, las dedicatorias analizadas en el trabajo son buena muestra tanto del deseo de encumbrar imágenes femeninas dechados de profundas virtudes cristianas, como de la voluntad de enaltecer la honda devoción hacia beatos y santos que alimentó la esfera espiritual de algunas de las mujeres puestas en la cúspide del poder virreinal.