
Carlos de Habsburgo solicitó que tuviesen lugar en Barcelona las procesiones rogativas de los Siete Gozos cuando, en julio de 1517, estaba a punto de embarcar por primera vez desde los Países Bajos rumbo a sus nuevos reinos ibéricos. No fue la única ocasión que, o bien él o su hijo Felipe II, recurrieron a este mecanismo protector ante riesgos vitales, ya fuesen propios o de algún familiar, o en favor del éxito de sus campañas militares y de otros proyectos dinásticos. Los gozos marianos marcaban también, a través de siete cruces, el camino a Montserrat que ambos monarcas recorrieron en diferentes ocasiones. Más allá de plantear la conexión entre estas procesiones y peregrinaciones, este artículo pone de manifiesto la gran relevancia de esta devoción para los Austrias Mayores, según consta en documentación del Arxiu Històric de Barcelona, del Arxiu Capitular, y en dietarios del Consell y de la Diputació del General.
El periodo de la guerra franco-española de 1635-1659 es convulso, y mucho más para las tierras catalanas con su revuelta de 1640-1652. Dentro de estas dificultades, Barcelona vivió un periodo de plenas atribuciones defensivas durante la década de 1630, de más difícil aplicación durante la guerra abierta y hasta perder dichas prerrogativas con la capitulación de 1652. En este texto analizaremos dichos cambios. Desde una perspectiva general, veremos cómo el municipio gestionó su defensa desde antes de 1635, con los ejes de murallas, armamento y milicia. A continuación veremos cómo usó dicho control de las fuerzas de orden público dentro de la ciudad en las diversas tensiones del año 1640 y hasta la desaparición de todas las prerrogativas en 1652 una vez concluido el asedio de la ciudad.
El estudio de las camaristas de la reina María Luisa de Parma revela cambios y continuidades en las dinámicas de género, trabajo y condición social dentro del entorno cortesano. Las primeras Ordenanzas de la Casa de la reina (1575) reglaron el día a día de mujeres y hombres, limitando el comportamiento y la movilidad de las servidoras. Con el comienzo de la dinastía borbónica, se demuestran transformaciones en la vida cotidiana cortesana, así como nuevos reglamentos que redefinieron la estructura de la Casa real. Un proceso que, a lo largo del siglo XVIII, reflejó cambios en el entorno social y profesional de la corte. Sin embargo, la importancia de las redes cortesanas siguió siendo destacada. A través de los casos analizados, se evidencia cómo muchas camaristas crearon redes de apoyo femeninas que ayudaron a desarrollar distintas estrategias dentro de la corte frente a las normas de género impuestas.
Felipe II mantuvo siempre una estrecha relación con la capilla Real de Sevilla. En 1570, durante su visita a la capital hispalense, veneró a la Virgen de los Reyes en su tabernáculo, admiró las reliquias de san Leandro, reverenció el cuerpo de Fernando III, vio los restos mortales y sepulcros de otros regios predecesores, y contempló los simulacros del Santo Rey, Alfonso X y Beatriz de Suabia. Pero ¿en qué capilla hizo todo eso? En el presente artículo ofrecemos una nueva hipótesis sobre su localización en el patio de los Naranjos de la catedral. Era la segunda capilla que ocupó provisionalmente en dicho claustro entre 1543 y 1579, cuando se trasladó a su actual sede en la cabecera catedralicia. Para ello, analizamos las circunstancias históricas precedentes y, con documentación de archivo y fuentes manuscritas, elaboramos nuestra tesis y recreamos la visita del Rey Prudente a tan importante recinto sacral.
Noble sanctity is part of a long tradition, according to which there was a link between nobility of birth and nobility of character. In the Portuguese case, it is possible to trace several examples << embodied >> by female figures of aristocratic origin, whose memory was recorded by several authors, in a hagiographic tone, despite the fact that many of these characters were neither beatified nor canonized. Against this background, this article seeks to study the patterns in which the fama sanctitatis of D. Constan & ccedil;a Sanches and D. Teresa Martins was constructed and its reception in the Modern Period, through the analysis of several sources. The investment in the promotion of their << sanctity >> increased between the end of the 16th century and the middle of the 18th century, a process that is in tune with the context of the so-called Counter-Reformation and has parallels with other cases of medieval figures.