
El objetivo principal de nuestro trabajo reside en estudiar qué fue el Grupo de Mujeres Latinoamericanas y cuál ha sido su legado en la memoria de quienes lo integraron. Esta asociación creada en Barcelona a finales de la década de 1970 surgió de las inquietudes de las exiliadas que, en su mayoría, huyeron de las dictaduras del Cono Sur para asentarse en la península ibérica. Y aunque, si bien entre sus integrantes hubo chilenas, uruguayas, también colombianas, las exiliadas argentinas desempeñaron un papel sobresaliente. Esto nos permitirá, por un lado, avanzar en la investigación sobre el exilio argentino de la dictadura cívico-militar (1976-1983) desde una perspectiva de género y de la historia de las mujeres. Y por otro, en las particularidades de un destino de acogida que difería en múltiples aspectos de otras ciudades de recepción de la España postfranquista y de llamada “Transición”. Asimismo, ahondaremos en cómo el tejido de este entramado asociativo, concebido como un espacio alternativo, con unas dinámicas propias y, por tanto, al margen de las estructuras partidarias, creado por y para las mujeres, exiliadas y migrantes, permitió trazar unas redes de solidaridad entre ellas y con las víctimas de las dictaduras y habilitó una toma de consciencia feminista durante la expatriación. Nuestras pesquisas serán efectuadas poniendo en diálogo las “fuentes del yo”, entrevistas personales -inéditas, publicadas y/o albergadas en repositorios institucionales-, cartas y autobiografías, con fuentes archivísticas y hemerográficas otorgando una especial atención a la publicación del Grupo de Mujeres, Latinoamérica Mujer.
Este artículo analiza un aspecto poco conocido del exilio español, el activismo antifranquista de las mujeres a lo largo de los años setenta, una época de gran contestación de la opinión pública internacional a la represión ejercida por la dictadura en España. A través del estudio de su participación en el CISE (Centro de Información y Solidaridad con España), el principal organismo de la solidaridad antifranquista en el exterior, plantea que la experiencia de las mujeres en espacios mixtos de compromiso político y humanitario ofreció oportunidades de reconocimiento a su acción y a la tarea de la ayuda a las víctimas de la represión, pero también hizo aflorar contradicciones y reveló continuidades en los discursos de género de la colectividad exiliada.
En este trabajo pretendo ofrecer algunas reflexiones generales sobre el estudio de las experiencias de las mujeres y las relaciones de género a medida que emergen en diversos contextos marcados por el exilio latinoamericano durante la segunda mitad del siglo XX. Comienzo señalando que el tema del exilio, quizás más que otros campos de investigación, constituye un espacio de convergencia interdisciplinaria. Abordar este tema requiere posicionarse dentro de una amplia gama de perspectivas disciplinarias, categorías conceptuales y marcos teóricos y metodológicos. Basándome en un corpus sustancial de trabajo historiográfico, exploraré varias cuestiones clave. Estas incluyen preguntas relacionadas con la llamada "Historia del presente", con el papel de la memoria y con los usos e implicaciones de los enfoques de la Microhistoria. Además, reflexionaré sobre la propia categoría del exilio, con especial atención al exilio femenino y la importancia de analizar las relaciones de género en este contexto. Finalmente, reconociendo la dimensión comparativa como una valiosa herramienta analítica, consideraré brevemente cómo las distintas dinámicas políticas de los países de origen y de acogida configuran las experiencias vividas y las memorias del exilio.
Tras el golpe de Estado en 1973, la causa democrática chilena alcanzó una inusitada resonancia internacional. Hortensia Bussi, viuda del presidente Allende, prontamente emergió como figura central en la denuncia internacional de las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen militar. Durante sus 15 años de exilio, Bussi cumplió un rol clave en la generación y mantención de la atención internacional en torno al desarrollo político del caso chileno y la coordinación de una amplia solidaridad con las víctimas de la represión. En su activismo, recurrió a la emergente conciencia internacional en defensa de los derechos humanos como eje argumentativo central. Mediante esta estrategia, procuró rebatir los fundamentos esgrimidos por la junta militar, los cuales se sustentaban en el principio de no intervención en asuntos de soberanía interna para justificar sus acciones, disputando así simbólicamente la legitimidad del gobierno de facto en Chile. A través de giras internacionales, encuentros con líderes mundiales y la organización de campañas de sensibilización, Bussi logró visibilizar la situación de Chile y movilizar a la opinión pública mundial en apoyo a la restauración de la democracia. Este artículo analiza las estrategias utilizadas por Bussi para generar solidaridad y su impacto en la lucha por los derechos humanos en Chile a través de tres escenarios clave: un despliegue de intensos viajes, el foro de la Asamblea General de Naciones Unidas y su intervención en la Conferencia Internacional de la Mujer en 1975. Mediante la revisión de diversos archivos nacionales e internacionales, prensa y testimonios, se espera contribuir a subsanar el importante vacío historiográfico existente en torno a su figura.
En este trabajo hemos buscado algunos elementos que nos permitan comprender la complejidad de aquellos dispositivos que operaron dentro de un espacio local, que favorecieron la construcción de un imaginario sobre la monstruosidad de las mujeres cuando, por diversas razones y circunstancias, transgredieron los mandatos de género frente al rol de la maternidad. Emplearemos en ello un conjunto de noticias de los periódicos más antiguos de la ciudad de Temuco, en los que es posible rastrear formas de transgresión materna, para el periodo comprendido entre los años 1888 y 1930, en complementación con la revisión de expedientes judiciales correspondientes al Fondo Criminal del Primer Juzgado de Temuco, alojados en el Archivo regional de dicha ciudad. Más allá de la crónica sensacionalista, o del fallo inapelable de los hombres de ley, buscamos en este ejercicio entender qué condicionamientos culturales, de clase y género pudieron estar operando al momento de visualizar la no maternidad o la maternidad violenta o transgresora como condición antinatural y monstruosa. El método a partir del cual proponemos esta aproximación es el indiciario, en base al estudio de casos. Los resultados planteados nos permiten sostener la necesidad de examinar, en perspectiva histórica y situada, cómo la monstruosidad fue producida localmente mediante la articulación entre el discurso mediático, las prácticas judiciales y las ansiedades de género en un espacio y sociedad de frontera.