
Este trabajo analiza las dinámicas familiares y los perfiles individuales de las personas esclavizadas en Tenerife entre los siglos XVII y XIX, a partir de una lectura cruzada de padrones de habitantes y protocolos notariales. Desde un enfoque cualitativo, se examinan cartas de libertad y compraventa para reconstruir las trayectorias personales y los mecanismos utilizados para integrar a las personas esclavizadas en los hogares de sus propietarios. Paralelamente, mediante una perspectiva cuantitativa, se aplica la metodología propia de la Historia de la Familia —adaptada a la realidad peninsular por especialistas a partir del modelo del Grupo de Cambridge— al estudio sistemático de los padrones de habitantes de los siglos XVIII y XIX, con especial atención al padrón de 1779. Esta fuente, escasamente utilizada hasta ahora para el análisis de personas esclavizadas, permite observar las estructuras de corresidencia, las dinámicas familiares y las formas de organización social que se configuraban en torno a la esclavitud. A partir de los resultados obtenidos, se reflexiona sobre la necesidad de repensar las categorías historiográficas tradicionales aplicadas a la familia en contextos de esclavitud, incorporando nuevas perspectivas que atiendan tanto a las rupturas como a las estrategias de supervivencia observadas en las sociedades del mundo atlántico.
En este trabajo pretendemos arrojar algo de luz sobre los individuos que beneficiaron el cargo de corregidor en el periodo 1705-1711 en el ámbito castellano. Desarrollado el proceso en el contexto de la Guerra de Sucesión española, y propiciado por el déficit hacendístico existente y las múltiples exigencias de capitales que la misma implicó, son varios los aspectos que nos interesa abordar respecto a los titulares de esos cargos, entre ellos, si disponían de la preparación adecuada para asumir las tareas que les esperaban al frente de un corregimiento, así como valorar su comportamiento en el desempeño de dichas tareas, como también constatar su continuidad, o la falta de ella, una vez cesaron las ventas y la provisión del cargo volvió a su procedimiento habitual: consulta de una terna por parte de la Cámara de Castilla al rey y consiguiente designación regia.
Son numerosos los estudios que abordan las transformaciones de las noblezas peninsulares en los siglos XVII y XVIII. Una parte de ellos muestran el proceso de inflación de los honores concedidos por los monarcas, así como sus consecuencias. Para el caso catalán se ha convertido en un lugar común considerar es este proceso llegó a un punto culminante con Carlos III, el archiduque. Algunos autores consideran que hubo un derroche de mercedes, marcado por la improvisación y la necesidad de conseguir fidelidades y afianzar lealtades. El presente trabajo profundiza en esta cuestión. A partir del estudio de nuevas fuentes, se ha podido determinar que Carlos III concedió 467 privilegios de nobleza lo cual abonaría la idea del «derroche». Sin embargo, un análisis más detallado y amplio, que tenga en cuenta el contexto político, social y económico de la Cataluña del cambio del siglo XVII, nos hace dudar de ello.
El hallazgo en el Archivo de la Catedral de Salamanca de un libramiento de 1601 por el pago de unos libros de polifonía litúrgica es ocasión para abordar la circulación de esta tipología de libros impresos que adquirió cierta importancia en los primeros decenios del siglo XVII, así como los contactos personales entre los diversos maestros de capilla catedralicias y reales, entre ellos nombres tan importantes como Tomás Luis de Victoria, Alonso de Tejeda, Philipe Rogier y Géry de Ghersem.