
Entre 1836 y 1839 los liberales españoles tomaron tres decisiones que tendrán un notable recorrido durante el siglo XIX: reconocer la independencia de las repúblicas hispanoamericanas, excluir a Ultramar de las Cortes y de la constitución e integrar a las provincias forales vascas y Navarra mediante el reconocimiento de sus fueros. En todos estos casos, de una u otra manera, estuvo presente la idea de las leyes especiales. En este artículo se realiza una consideración de conjunto del uso de ese recurso que implicó unareforma en profundidad de la nación establecida en 1812 con el objeto de poner en marcha el Estado liberal.
Desde comienzos de la conquista del Nuevo Mundo, los europeos importaron esclavos africanos allí. Las colonias de poblamiento inglesas de Norteamérica no fueron una excepción. A finales de siglo XVIII, entraron en controversia con el Reino Unido enmateria fiscal y política, alegando unos derechos naturales. La Revolución Americana, encendida en nombre de la Libertad, terminó en la independencia del país. Pero esto, también daría vía libre a satisfacer intereses materiales preexistentes en aquellasociedad euroamericana. El presente trabajo, analiza el proceso de expansión de la República federal sobre tierra india y de extensión de la esclavitud en la parte meridional del suelo ganado, a un ritmo acelerado entre la Guerra de Independencia y la de Secesión de los estados del Sur.
Este estudio revisa la evolución del tráfico de esclavos en Trinidad, del siglo XVIII a su fase clandestina más intensa (1845-1866). Primero reconstruye rutas de corso y contrabando tempranas, mostrando cómo el aislamiento geográfico y los embarcaderospoco vigilados hicieron de la región un nodo clave. Luego examina la etapa entre 1845 y 1866: pese a los tratados britano-españoles y la Ley Penal de 1845, la presión azucarera y la complicidad española facilitaron la llegada ilegal de miles de cautivos.Por último, replantea el papel de las familias trinitarias (Borrell, Brunet, Valle-Iznaga, Lara, Béquer) como compradores, armadores y financistas, y su responsabilidad en tráfico de esclavos cubano.