
En este ensayo, quisiera proponer que la exhibición de Jonathas de Andrade "Com o coração saindo pela boca" cuestiona el aparato epistemológico de la modernidad y nos dice que hay algo del cambio climático del presente que solo se puede decir con el cuerpo; con un cuerpo desmembrado y parcial que nos lleva a lo más primario, a los sentidos y a las funciones vitales: latir, respirar, tocar, gustar, oler, mirar, oír. Las expresiones que componen la obra y que la llevan fuera de la visualidad para llevarla a la poesía, transmiten la sensación física de la expresión más que su sentido figurado y, por lo tanto, nos hablan de la necesidad de apoyarnos en un tipo de saber que vaya más allá –o más acá– de lo simbólico; más allá de la razón y de una idea de sujeto moderno y soberano de sí. Un saber que ―considerando la etimología de la palabra aisthesis como ‘facultad de percepción de los sentidos’― podría nombrarse como saber estético.
Este artículo examina la vida y obra de José Santos Chocano, uno de los principales exponentes del modernismo peruano. A través de un recorrido por su trayectoria literaria, se destaca su papel en la construcción de una identidad poética americana. Asimismo, se analiza brevemente la influencia del pensamiento de Friedrich Nietzsche en el modernismo peruano y su impacto en Chocano.
Este trabajo forma parte de una investigación en curso acerca de las relacionalidades ficcionadas entre mujeres y canes en prácticas artísticas latinoamericanas que desafían el humanismo excepcionalista y andrópico implicado en la historia amo/perro que occidente ha sabido transformar en símbolo. Más allá de la doble domesticación a la que fueron sometidas, mujeres y canes han sabido inventarse historias de amor entre especies compañeras. Aquí se trabajará sobre las relaciones entre niñas y perras en dos novelas latinoamericanas de la década pasada que exploran en primera persona alianzas que colaboran en una simpoética humanimal para la narración de las historias que queremos vivir.
Los animales pueblan muchas páginas de relatos viajeros, de informes de naturalistas y desde luego, de ficciones en la literatura latinoamericana. En una época que busca cuestionar la concepción “humanista” heredada del Renacimiento, interesa relevar qué actitudes y qué usos de lo animal se presentan en la literatura hispanoparlante del siglo xxi. En este artículo lo haremos desde la óptica de una escritura vanguardista que se afianza en elementos primitivistas: nos referimos a la obra de Pablo Katchadjian, y en concreto a El caballo y el gaucho, serie de textos breves en los que se presentan escenarios de apariencia arcaica cercanos a la naturaleza y en diálogo con ella.
La poesía de Andrés Anwandter, en el primero de sus títulos, El árbol del lenguaje en otoño (1996), centra su atención en la figura que ordena el mundo representado, el Libro-Árbol, no insistiendo de manera primordial en el trasfondo mítico-(preter)natural de ésta, sino en el sentido intelectual y las posibilidades matapoéticas de la escritura, bajo la perspectiva de una trasgresión constante de la preceptiva de la lectura, la (auto)referencialidad del texto literario, el pacto de credibilidad autor/lector y las costumbres de la percepción. Si el tema central de los primeros poemas del autor es la constitución del propio libro como soporte simbólico de la escritura, también lo es su reverso, el libro como árbol otoñal, su deshacerse y, junto con él, el desmantelarse de imágenes y nociones que resultan centrales en el imaginario de las “religiones del Libro”, la cultura occidental desde la invención de la imprenta y la instalación de la modernidad como proyecto letrado, pero que, sin embargo, son abordados bajo una perspectiva minimalista y por medio de una aproximación lateral. Estos poemas resultan excéntricos ante la comunicación lingüística y la costumbre lírica, articulando diversas estrategias textuales que, como la escritura en tiempo real, los particularizan en los plazos de la poesía chilena de postdictadura.