
The article analyzes the pan-European party Volt in the context of the political shifts surrounding the 2024 European elections. The empirical analysis focuses, in particular, on two “national chapters”: the Italian and the Spanish. Our premise is that Volt represents an interesting example of the regained protagonism of young Europeans, as an innovative and resilient response to the multiple crises they face. It was founded by young people, it is led and it is largely voted by young people. Volt gives voice to the “European natives” and “Post-democracy native”, who experienced their political socialization in a context of the full Europeanization of everyday life, but also in a context of multiple crises, followed by the rise of anti-European and populist movements, with respect to which Volt stands at the antipodes. After framing the birth, evolution, and organization of Volt, the article explores the distinctive features that define it: its strongly pro-European orientation, its party-movement, and its evidence-based orientation-as well as its distinct youth characterization. The combination of these features gives the project a marked originality. We conclude that Volt is the political expression of native Europeans, particularly of an èlite (or perhaps a vanguard) of university-educated, reformist and pragmatic young people, accustomed to interacting in transnational structures and who see the European Union as a political and social sphere that requires specific everyday participation, beyond strictly national perspectives. Indeed, as a pan-European party, Volt promotes transnational networks of public debate as alternative and resilient spaces with respect to the contested movements and practices of “fringe democracy”. We also stress the difficulties of thinking and acting as a pan-European party in a context highly framed by national political organizations and contexts.
El despoblamiento de las zonas rurales se ha convertido en uno de los principales retos que afecta a la sociedad andaluza debido a sus implicaciones demográficas, económicas y sociales. Los jóvenes juegan un papel importante ante esta problemática, ya que son las generaciones que se encuentran en una etapa vital asociada a la emancipación, la inserción laboral y la formación de familias, elementos clave para garantizar la continuidad generacional y la estabilidad demográfica. Esta investigación tiene el objetivo de analizar la predisposición de los jóvenes a vivir en un pueblo pequeño, prestando atención a los factores fundamentales que afectan a esta decisión. Se ha utilizado la encuesta Jóvenes andaluces 2021. Opiniones, actitudes y comportamientos, realizada por la Fundación Centro de Estudios Andaluces, con una muestra de 1.522 andaluces de entre 18 y 34 años. El análisis se desarrolló en dos fases complementarias: en primer lugar, se llevó a cabo una exploración descriptiva con el fin de conocer la percepción que tienen los jóvenes sobre el mundo rural, los requisitos que consideran esenciales para residir en él y su disposición a hacerlo. En segundo lugar, se aplicó un modelo de regresión logística para determinar las variables que explican de forma más precisa dicha disposición. Los resultados obtenidos muestran que el 47,6% de los jóvenes manifiestan una elevada predisposición a vivir en un pueblo pequeño, lo que refleja un importante potencial para revertir el proceso de despoblamiento. Algunas características sociodemográficas como el nivel de estudios y las creencias religiosas tienen una importante influencia, así como la satisfacción con su situación económica. El deseo de formar una familia es un factor clave en la elección del lugar de residencia, ya que la vida en entornos rurales se asocia a un contexto más seguro y propicio para la crianza. Además, la percepción positiva del medio rural y las expectativas sobre los servicios e infraestructuras disponibles son también importantes condicionantes.
El body shaming, entendido como la crítica o ridiculización del cuerpo, constituye una de las expresiones más visibles de la violencia estética y simbólica vinculada al patriarcado. Cuando se produce en el ámbito familiar, adquiere especial relevancia por el impacto que genera en la construcción de la identidad, la autoestima y el bienestar de las mujeres jóvenes. El objetivo de este estudio fue analizar las consecuencias del body shaming ejercido en el entorno familiar, explorando su incidencia en la subjetividad, las relaciones familiares y la salud mental de mujeres jóvenes residentes en Canarias. Se desarrolló una investigación cualitativa de carácter exploratorio-descriptivo mediante seis entrevistas semiestructuradas y tres grupos de discusión con un total de 21 mujeres de 18 a 30 años. El análisis temático permitió identificar patrones de sentido en los discursos y profundizar en las dinámicas de reproducción del body shaming intrafamiliar. Los hallazgos muestran que la figura materna se erige como principal emisora de comentarios sobre el cuerpo, actuando como transmisora de mandatos estéticos interiorizados. Los discursos recibidos combinan críticas explícitas, bromas, consejos y elogios ambivalentes que, lejos de resultar protectores, refuerzan la normatividad corporal y generan sentimientos de inseguridad, vergüenza y autoexigencia. Entre las consecuencias destacan la insatisfacción corporal, la ansiedad anticipatoria, la autovigilancia y la aparición de trastornos de la conducta alimentaria. Asimismo, la dificultad para establecer límites frente a estos comentarios evidencia el peso de la lealtad afectiva y la jerarquía generacional, lo que contribuye al deterioro de los vínculos familiares y a la perpetuación de un ciclo intergeneracional de gordofobia. Se confirma que el body shaming familiar constituye una forma de violencia simbólica normalizada que afecta a la salud mental y las relaciones de cuidado. Se concluye que es necesario repensar las dinámicas familiares desde una ética del respeto y la diversidad corporal, así como promover intervenciones educativas y psicosociales que favorezcan la alfabetización corporal y emocional, rompan la transmisión de mandatos estéticos opresivos y contribuyan a construir vínculos más saludables y equitativos.
El edadismo es, en el mundo más desarrollado, una realidad constatada. Según la Organización Mundial de la Salud se concreta en los estereotipos (cómo pensamos), los prejuicios (cómo nos sentimos) y la discriminación (cómo actuamos) hacia los distintos grupos etarios, si bien el más concluyente es el ejercido hacia las personas mayores y/o ancianas. Incluye ámbitos como el familiar, el cultural el político, el económico, el tecnológico, el profesional, el financiero…, produciendo menoscabos tanto en la salud física como mental de los afectados. Ofrecemos, en primera instancia, datos sobre el edadismo ejercido hacia los jóvenes en países como el nuestro, para posteriormente centrarnos en el infringido hacia las generaciones vetustas. Utilizamos los resultados obtenidos en la Encuesta sobre Edadismo 2025 del Centro de Investigaciones Sociológicas. Proseguiremos analizándolo conceptualmente desde la visión de los Derechos Humanos, de la noción de ciudadanía social y de la de la exclusión social. Continuaremos presentando, con datos relativos a nuestro país, dos de las consecuencias que conjeturalmente origina en los afectados: situaciones de aislamiento versus soledad y consumos intensivos de psicofármacos (específicamente entre los de más edad). Finalizaremos planteando algunas propuestas de actuación para acometer tan complejo hecho social.
Las televisiones desempeñan un papel fundamental en la construcción de la representación sociocultural de los menores en la sociedad. La investigación sobre cómo las cadenas de televisión representan los asuntos que interesan a la infancia y la adolescencia en sus contenidos informativos digitales es escasa. El objetivo de este estudio es ahondar en esta representación teniendo en cuenta que el consumo de noticias actualmente se produce principalmente en los medios digitales y las redes sociales. Para identificar los principales problemas sociales que les preocupan a los niños se consultó el barómetro de “Opinión de Infancia y Adolescencia 2021-2022” de Unicef. A partir de estos temas, indagamos en las producciones informativas y discursivas de las principales cadenas de televisión generalistas españolas (Antena 3, TVE, La Sexta y Telecinco) en sus páginas webs oficiales y redes sociales. Mediante metodología de análisis de contenido, se estudian 380 piezas informativas que publican sobre los temas que interesan y preocupan a los menores. Los resultados confirman la relevancia de estos contenidos digitales que alcanzan una audiencia superior a 274M. Ninguna televisión difunde contenidos sobre todos los temas que preocupan a la infancia. Se centran principalmente en noticias de abusos sexuales, escuela y maltrato/bullying. TVE lidera el contenido relacionado con los temas que preocupan a niños, niñas y adolescentes, y en ella se vislumbra un leve intento de concienciación contra el acoso, aunque los temas de contaminación/medioambiente y desigualdad/machismo los trata de manera tangencial. Las televisiones presentan una imagen mediática de la infancia como infractores de la ley y víctimas de abusos sexuales y de maltrato/bullying. Se cuestiona el papel de las televisiones que perpetúan la representación negativa de la infancia y que puede consolidar la desafección de este público hacia los medios tradicionales.