
En los últimos años, la agroecología se consolidó en Argentina como una cuestión socialmente problematizada, con creciente presencia en la agenda e institucionalidad estatal, hasta un proceso de ralentización y ajuste desde fines de 2023. Este artículo reconstruye y analiza la trayectoria de las políticas públicas agroecológicas entre 1990 y 2023 a partir de un enfoque cualitativo y exploratorio basado en el análisis documental de 27 iniciativas nacionales y provinciales. Se identificaron los instrumentos de intervención y la población destinataria, y se encontró un predominio de la asistencia técnica y la capacitación, en consonancia con una visión centrada en lo productivo, junto con distintas formas de vinculación con organizaciones sociales. Como resultado, se denomina aquí “primavera agroecológica” (2019-2023) a una fase de expansión institucional inconclusa, que habilitó nuevas formas de inclusión estatal y, en algunos casos, trascendió la clásica disputa entre autonomía y cooptación, al expresar un amplio espectro de vínculos interinstitucionales. En conjunto, el trabajo ofrece un panorama de la institucionalidad agroecológica en Argentina y constituye un punto de partida para profundizar los debates sobre el futuro de las políticas públicas en este campo.
La geopolítica ha resurgido con fuerza debido a eventos como la anexión de Crimea y la invasión de Ucrania, que evidencian una redistribución del poder global. Este artículo explora la revitalización de la geopolítica crítica en respuesta a los desafíos de la globalización y los recientes cambios geopolíticos, al destacar su relevancia en el análisis contemporáneo. Utiliza una combinación de análisis textual y discursivo, y pone de relieve el enfoque constructivista sobre las identidades y dinámicas de poder. Los resultados indican que la geopolítica crítica proporciona herramientas valiosas para analizar identidades y dinámicas de poder, aunque enfrenta desafíos como su limitada influencia en la política práctica. Las limitaciones incluyen la brecha ontológica entre geopolítica crítica y neoclásica, y su uso exclusivo por geógrafos humanos. Se concluye que la colaboración entre ambas corrientes puede enriquecer el análisis de fenómenos geopolíticos y sugiere la necesidad de integrar más disciplinas sociales para fortalecer su impacto.
El presente artículo tiene como objetivo estudiar la política exterior argentina (PEA) hacia Brasil durante el primer año de la administración de Lula da Silva (2023). De manera particular, este análisis hace foco en los objetivos perseguidos y las acciones realizadas en términos político-diplomáticos y económico-comerciales. Procura, además, indagar en la vinculación en el ámbito del MERCOSUR. En este marco, se sostiene que la política exterior hacia Brasil durante el primer año de la administración de Da Silva tuvo como objetivo principal el fortalecimiento del vínculo bilateral que había sido deteriorado durante la administración de Jair Bolsonaro. En ese sentido, si bien la promoción comercial fue uno de los ejes rectores de la relación, a partir de la asunción de Da Silva al Ejecutivo brasileño se observa una intensificación de las relaciones político-diplomáticas y una incipiente convergencia político-ideológica entre los socios regionales, lo que también tuvo sus implicancias en el MERCOSUR. De esta manera, el trabajo pretende contribuir empírica y analíticamente al estudio de la política exterior argentina en períodos contemporáneos.
El trabajo analiza los diagnósticos y debates económicos durante la campaña de 1983 en Argentina, con el foco puesto en los economistas referentes de la Unión Cívica Radical (UCR). Para ello, se analizan los reportajes llevados a cabo oportunamente por el equipo de periodistas económicos del semanario Mercado en relación con otras fuentes periodísticas, estadísticas y testimoniales que permiten reconstruir la economía de la campaña durante la transición a la democracia. Los economistas radicales relevados fueron protagonistas centrales de la política económica del radicalismo en el gobierno, especialmente en la etapa del ministro Bernardo Grinspun (1983-1985), lo que permitió identificar de forma prematura muchas de las tensiones a las que se enfrentarían en diversos frentes (deuda externa, inflación, sistema financiero, entre otras). Se pudo observar en las discusiones abiertas por los referentes económicos del radicalismo que los temas prioritarios giraron en torno a la deuda externa, la reactivación, la inflación y el sistema financiero. También que, pese a las coincidencias entre ellos, hubo algunas distancias sobre cómo reactivar la economía, cómo inducir una baja de la inflación, las posibilidades reales de pagar la deuda externa o de qué forma manejar el sistema financiero que adelantaban las tensiones por venir.