
En México, un país en guerra desde 2006 contra el ubicuo enemigo de “las drogas” mueren más de diez mujeres al día víctimas del feminicidio. ¿Cómo se expresa el dolor en este necroscenario? ¿Cómo se vive y se narra el duelo? ¿cómo se da cuenta de esas pérdidas que sabemos tenemos, pero que no logramos dimensionar como sociedad? Intentaré responder esta pregunta desde la escritura de las mujeres en México. A través del análisis de los libros El Invencible Verano de Liliana de Cristina Rivera Garza y La fosa del agua: desapariciones y feminicidios en el Rio de los Remedios, de Lydiette Carrión exploraré los archivos que se han construido para crear las memorias de las víctimas, que se convierten en formaciones discursivas que cuentan la experiencia de las violencias feminicidas y de estado. La memoria y la búsqueda de la verdad que plantean esta obras, son cruciales para la construcción de un discurso contracultural que responde a las necesidades afectivas de entender a estas violencias como un orden político que merma a todas las que vivimos en esta sociedad.
A partir de la premisa de que la novela El penúltimo viaje de Alina Diaconú alberga tres niveles posibles de lectura —biográfico, político y existencial— el presente artículo propone un acercamiento que subraya la consustancialidad entre el formato estructural y la temática del exilio. Teniendo en cuenta el armazón intertextual de la novela, nuestra propuesta plantea que el tratamiento dado a la problemática del exilio permitiría superar las dicotomías del pensamiento binario típico de la Guerra fría, al acudir al pensamiento heraclíteo.
La elección de una palabra singular, la intrusión de un tono repentino, el reconocimiento de un gesto ambiguo, la presencia sutil y aun así escandalosa de una omisión no refutan el contenido de una discusión conceptual consciente y deliberada, pero ciertamente la enrarecen. Sin embargo, el análisis conceptual de la crítica filosófica en torno a la correspondencia de Theodor W. Adorno y Walter Benjamin suele desatender esos momentos, perdiendo de vista los afectos y fuerzas que se movilizan en aquellos intercambios. El siguiente trabajo busca restaurar la condición de escritura de las cartas, a los fines de volver sensible los principales motivos del intercambio y reevaluar críticamente a partir de ello algunas de las discusiones conceptuales que allí aparecen.
Reseña sobre Marcos Zangrandi. Los agentes dobles. Rosario, Beatriz Viterbo, 2023, 190 pp.
No texto a seguir — que se originou em uma apresentação realizada em 2022 na Universidade Nacional de Rosário — apresento um conjunto de indagações que gravitam inicialmente ao redor da questão da forma tradicional da biografia e seus pressupostos, partindo daí para uma tentativa de caracterizar o ensaio biográfico, valorizando as negociações e potenciais fertilizações recíprocas entre o ensaístico e o biográfico. Introduzo também questões relativas à poética da biografia, explorando um percurso de investigação que, nos últimos dez anos, atravessa a tentativa de definir o biográfico, de explorar as hibridações com o ensaio, e de explorar as formas anômalas da biografia. Concluo apresentando o que me parecem horizontes atuas de pesquisa, marcados pela questão da forma, bem como por questões relacionadas às conceitualizações que contribuem para a estruturação da narrativas biográficas, suas poéticas e processos.
Este artículo se enfocará en uno de los problemas centrales del proyecto narrativo de César Aira: ¿es posible realizar una singular vuelta a lo que él mismo llama, a la Peter Bürger, “vanguardias históricas”? Sostengo que la ficción de Aira no se debe insertar sin cuestionamientos en el movimiento vanguardista histórico al que el propio autor aspira a pertenecer, sino que corresponde al fructífero ámbito de la novela realista experimental sudamericana. Aira sí lleva a cabo un proyecto de inspiración vanguardista, pero no por las razones que él dice, apoyadas sobre todo en una lectura adorniana-bürgersiana de las vanguardias, sino más bien en el sentido del “retorno de lo real” del que nos habla Hal Foster en The Return of the Real (1996). Aira es vanguardista porque el proyecto de las vanguardias no está cerrado (como plantea Bürger), porque su obra no deja de abrir nuevos espacios de escritura allí donde no los había, porque la potencia de afirmación del delirio es siempre de carácter social.
Este trabalho analisa práticas discursivas digitais sobre Alejandra Pizarnik e Clarice Lispector no Twitter entre 2018 e 2022 utilizando a perspectiva teórica das Humanidades Digitais decoloniais e feministas na América Latina e do feminismo de dados. Emprega processamento computacional para captar, compor e processar grandes massas de tweets que referenciam as autoras. Partindo da Análise do Discurso Digital e do Estudo dos Afetos, considera as práticas de citação, nomeação e referenciação de Pizarnik e Lispector no Twitter como performances tecnodiscursivas capazes de construir laços afetivos, de compreensão e constituir comunidades no Twitter. Argumenta-se que essas performances possuem três funções fundamentais: criar coletividades feministas, genealogias e memória discursiva, formando sororidades e dororidades; explorar o afeto como forma de exploração da subjetividade marcada pela falta e pela possibilidade de afetar e ser afetado; e mobilizar sentidos políticos que repolitizam o afeto e a emoção, adquirindo força na vida pública.
En el siguiente artículo se presenta una evaluación de tres estudios críticos recientes sobre el Bildungsroman latinoamericano. En la primera parte se introduce en los orígenes de dicho subgénero novelístico y su acogida y reescritura en contextos literarios de distintas latitudes. Luego se discutirán los aportes de tres libros publicados entre 2020 y 2022. En los casos que lo ameriten, se incluirán preguntas con el fin de fomentar el diálogo y nuevos estudios sobre la novela de formación en Latinoamérica. El artículo concluye con algunas hipótesis acerca del futuro de este tipo de narrativas.
Reseña de Alberto Giordano. Sobre la interpretación. CABA, Qeja ediciones, 2023, 96 pp.
Entre 1905 y 1918, uno de los folletines dominicales del diario La Prensa estuvo a cargo de Ada Elflein (1880-1919). Durante los primeros años, los cuentos de Elflein eran de tinte patriótico, infantil y fueron, en su mayoría, “levantados” de la prensa y re-editados en libro. Es esta pequeña fracción de su obra, varias veces reeditada, la que se conoce hoy. Sin embargo, el rastreo en archivos revela que, en simultáneo con esta narrativa tan obsecuente respecto de las expectativas sexo-genéricas de su época, Elflein publicó textos altamente conscientes de las desigualdades de género. En las notas coloniales que aquí analizamos, “La Maldonada”, “Lucía Miranda” e “Isabel de Guevara”, se ven torsiones respecto de las versiones de textos coloniales y, sobre todo, una denuncia de ciertas operaciones historiográficas de invisibilización de las mujeres en la historia, que está a tono con la postura proto-feminista que revelan sus textos “íntimos”.
Este artículo indaga sobre una reactualización del género fantástico en el marco de los conflictos de género y clase, a través de la novela En la casa muerta, quinto libro de Gloria Alcorta Mansilla, autora franco-argentina proveniente de un linaje histórico y con sólidas relaciones dentro de círculos literarios tales como el grupo Sur. Asimismo, se analiza la obra dentro de la genealogía de otras casas noveladas de la literatura argentina, también alojadoras de lo oculto, dentro del mismo periodo histórico y en el seno de la misma conformación social. Se observa además cómo funciona la autonomía de lo literario y como se combinan y se cruzan planos narrativos paralelos en el señalamiento de la violencia y la opresión.
Este artículo parte de la proliferación creciente de relatos de formación en las últimas décadas para discutir los límites y los usos críticos del marco del Bildungsroman y la novela de formación para referirse a dichos relatos. Por un lado, acota la influencia de una novela como Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister de Goethe (1795-1796) en la emergencia de la novela de formación europea y también como modelo crítico equívoco de las reescrituras recientes de dicho género narrativo. Por el otro, señala las aristas políticas que la novela de formación asume desde sus orígenes para defender la necesidad de recuperar dicho horizonte en la lectura de las novelas recientes. El análisis de la novela Simón del escritor español Miqui Otero (2020) se presenta como ejemplo de la reivindicación de una lectura alegórica compleja que permita incrustar el camino formativo individual del protagonista en un relato histórico colectivo que condensa y, a la vez, cuestiona la evolución política de la comunidad.
A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el modernismo suscitó defensas entusiastas y censuras acerbas. Aquí se propone la recuperación y el estudio de la que fue la campaña antimodernista más enconada, la que llevó adelante el filólogo italiano Matías Calandrelli (1845-1919) en las páginas de la Revista de Derecho, Historia y Letras, los diarios El Nacional y La Prensa, y en el libro Crítica y arte. El estudio de estos materiales permite dar cuenta del contenido que adoptó la crítica contraria al modernismo, pero también reflexionar acerca del modo en que estaba transformándose tanto la concepción de literatura como los protocolos de la crítica. Así, al analizar el desencuentro entre la concepción de la crítica como pedagogía y el concepto moderno de literatura, se pretende contribuir tanto a una historia de la crítica sobre el modernismo como a una historia de las transformaciones de la propia crítica.
El presente trabajo explora los modos en que la ópera prima de Yaa Gyasi, Volver a casa, imprime una memoria ejemplar de la historia de la esclavitud. La narrativa nos conduce desde el siglo XVIII al presente, a través de siete generaciones, nos presenta el devenir de familias cruzadas y traumatizadas por la esclavitud y sus consecuencias, y construye una memoria alternativa de la esclavitud. Gyasi revisa las categorías de víctimas y victimarios, pone en tensión la visibilización de la esclavitud en los Estados Unidos y en África, y la construcción de la memoria de este evento tan atroz en la historia de la humanidad. La novela puede leerse como un lugar de memoria (Nora) que instaura una memoria ejemplar (Todorov) para la diáspora africana en particular, y para el mundo occidental en general, al reescribir la historia de la esclavitud y completar los intersticios que la “historia oficial” ha vaciado.
Las investigaciones realizadas con fuentes primarias revelan las enormes dificultades de la falta de conservación de materiales raros y, de esta manera, contribuye a una reflexión sobre la fragilidad de la información registrada en papel. Para que un libro sea considerado una obra rara, los principales factores son aquellos que tienen en cuenta su valor histórico y cultural, o sea, hay que tener en cuenta la época en que se publicó, la escasez de ejemplares conocidos, sus primeras ediciones y la primera vez que surge un tema en particular. Es en esta perspectiva que encaja la obra Direito das Mulheres e Injustiça dos Homens, que fue publicada por primera vez en 1832, en Recife. La traducción hecha por Dionísia Gonçalves Pinto, o Nísia Floresta Brasileira Augusta, fue por muchos años considerada una traducción de A Vindication of the Rights of Woman (1792), de Mary Wollstonecraft, sin embargo, en 1995, la estudiosa Maria Lúcia Pallares-Burke revela que, de hecho, Floresta hace una traducción literal de un panfleto de 1739. De esta forma, Floresta funda el primer texto conocido sobre los derechos de la mujer en América Latina. A pesar de la importancia de esta obra, su falta de conservación plantea la necesidad de un debate sobre la conservación de la memoria de las escritoras y sus obras.
Este trabajo parte de la constatación de un doble inconveniente en torno al uso del término “Bildungsroman”. Por un lado, que ninguna de las obras tradicionalmente consideradas Bildungsromane encaja realmente en la concepción de una integración armoniosa del individuo a la sociedad. Por otro, que es una etiqueta que, en las últimas décadas, parece aplicar a casi cualquier producto cultural que tenga como protagonista a un adolescente. Aquí se buscará superar estas dos posiciones extremas delimitando lo que preferimos llamar sistema Bildungs/Anti-Bildungsroman respecto del macrogénero más abarcador de la novela evolutiva. El supuesto para hacerlo es que en el primer caso se activa una competencia genérica propia de un lector más especializado y que esto es lo que le permite al receptor ligar la obra dada con su hipotexto, el Wilhelm Meister de J. W. Goethe. Esta dependencia de una obra fundacional, que solo un determinado tipo de receptor está en condiciones de reconocer, es elevada así, junto con la premisa de la historicidad y “alemanidad” del “sistema”, a criterio central.
Reseña de Beatriz Sarlo. Clases de literatura argentina. Buenos Aires, Siglo XXI, 2022, 287.
En Forms of life, Andreas Gailus — Chair, Department of Germanic Languages and Literatures University of Michigan — desarrolla dos tesis interrelacionadas: que la novela Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister de Goethe es en buena medida parte de una reflexión acerca de la distinción entre la forma biológica y la humana; y que la exploración de esta diferencia debe comprenderse en función del interés contemporáneo por la estructura y forma de la vida. Gailus lee la novela en su contexto más amplio epistemológico y político: epistemológico, en relación con la pregunta kantiana acerca de las relaciones entre arte y naturaleza en la emergencia contemporánea de la estética y la biología como disciplinas hacia finales del XVII; político, bajo la hipótesis de que en la idea de que la vida se organiza a sí misma hay implicaciones liberales y biopolíticas.
Las dos autoficciones que abordamos en este trabajo, la novela Cómo me hice monja (1993), de César Aira, y los cuentos de Virginia Woolf ataca de nuevo (1984), de Copi, conjugan la inclusión del nombre propio autoral dentro de la ficción con la escenificación de identidades sexo-genéricas que introducen grietas en el sistema sexo-género (Rubin “El tráfico” 97). Estos usos del nombre propio de autor dentro de la ficción trazan, según nuestra hipótesis, tres tipos de “compromisos” —entendidos como formas de adhesión o de implicación—, con algo distinto de ellos: un “compromiso de subversión ontológica” o de “ficciónrealidad” (invirtiendo la fórmula de Ludmer), un “compromiso social” y/o un “compromiso existencial”. Se trata, en cada caso, de algún grado de implicación con el aspecto ontológico-literario, con el Otro o con el Yo. Asimismo, dichos compromisos suponen ciertos efectos sobre los modos de concebir el aspecto sexual y genérico de las identidades textuales.