
La mención a “algo de lo ruin en nosotros” (τῶν φαύλων τι ἐν ἡμῖν) en Rep. 10.603a7-8 ha sido mayoritariamente entendida, en base a la división tripartita del alma en el Libro 4 de la República, como una referencia a lo ἐπιθυμητικόν del alma, o bien, a lo ἐπιθυμητικόν y lo θυμοειδές, en tanto aspectos irracionales del alma. Según esta línea exegética, la parte concuspiciente –o bien, la concuspiciente y la irascible– incluiría, de acuerdo a los desarrollos en Rep. 10.602c4-606d7, no sólo los apetitos, como en el tratamiento Libro 4, sino también una cierta capacidad de juicio en relación con la sensopercepción, además de emociones desbordadas del alma. En esta interpretación “algo de lo ruin en nosotros” pareciera ser entonces un conjunto heterogéneo de elementos psíquicos de características diversas, aglutinados en la parte concuspiciente. Me propongo mostrar aquí que “algo de lo ruin en nosotros” refiere, centralmente, a la corrupción de lo λογιστικόν por un mal uso de esta parte del alma, y en forma derivada a esos otros aspectos del alma que pueden distorsionar los juicios de la razón y su buen funcionamiento, tales como no sólo los apetitos, sino también las percepciones sensibles –sobre todo las que son engañosas– y los estados emocionales disruptivos.
This contribution investigates the ethical debate surrounding pleasure that emerged in the 5th–4th centuries BCE through an analysis of Platonic and Sophistic texts. The discussion Plato engages in with the Sophists in his dialogues is exemplary from two perspectives. From a historical perspective, the positions of the Sophists are reconstructed, following two main orientations: the traditionalist-moderate approach, which asserts the possibility of pursuing pleasure by distinguishing its types and subjecting it to the control of reason; and the hedonistic-extremist approach, which, identifying pleasure with the good, accepts and pursues all pleasures indiscriminately. From a theoretical perspective, Plato adopts a dual attitude: he appreciates the contributions of the first orientation, further developing some of its aspects, while he critiques the Sophists of the second orientation, highlighting the fallacies in their arguments. In this endeavor, contrary to what has often been assumed, the philosopher does not prove to be an anti-hedonist. Instead, he outlines a third path between hedonism and anti-hedonism.
El presente trabajo se propone analizar el estatuto retórico-estético que adquiere la alegoría en la lectura crítica de la forma artística del Trauerspiel alemán efectuada por Walter Benjamin. En función de ello, mediante una vía de interpretación expositiva, abordaremos cómo se concibe la alegoría en Origen del Trauerspiel alemán, elaborada en el contexto de análisis de una tópica retórica de casos y del discurso de la crítica temprana en la filosofía del arte de Benjamin. A partir de la exposición de estas articulaciones nodales, arribaremos a las consideraciones finales de que la alegoría en cuanto figura límite resulta inseparable de la dimensión retórico-temporal y de la estética negativa que constituyen el discurso de la crítica de arte en la exposición de su objeto.
El presente artículo propone leer la filosofía cenobítica de Gabriel Gauny (1806-1886) como una articulación singular entre inquietud de sí y antagonismo que permitiría delinear una forma histórica de lo que Michel Foucault llamó una “subjetividad revolucionaria”. Para hacerlo se propone centrarse en el problema del tiempo de trabajo ya que se torna un locus privilegiado para abordar la sujeción, el antagonismo y la emancipación en nuestro autor. Se buscará mostrar que su filosofía consiste en una “conversión de sí” para hacer frente al malestar de la condición proletaria, cuya causa sitúa principalmente en la extracción del tiempo vital y su sujeción al tiempo abstracto del Capital. La áskesis cenobítica y sus ejercicios de moderación implican un trabajo de sí que permite “hacerse tiempo”; reapropiarse del tiempo robado y abrir un espacio-tiempo autónomo al interior de la temporalidad dominante. En este intervalo se juega la posibilidad de crear otras formas de habitar el tiempo y modalidades de trabajo, pero también las condiciones para radicalizar luchas colectivas.
Comentario ensayístico que indaga una posible analogía entre el lenguaje de la inteligencia artificial (IA) y “El idioma analítico de John Wilkins” de J. L. Borges. La analogía se establece alrededor de las pretensiones del lenguaje sugeridas por Borges y por algunos de los creadores de la IA.
Si Carl Schmitt vió en Friedrich Schlegel al pensador liberal por excelencia, el objetivo de este texto es presentar la concepción schlegeliana de la polémica como un intento por denunciar y contrarrestar las neutralizaciones del propio pensamiento liberal. Para ello se ubica su redefinición de la polémica en el marco de su crítica a Kant, quien había caracterizado a la polémica como un arma puramente negativa y defensiva de la Crítica. Sobre este trasfondo, se analiza el intento de Schlegel por convertir a la polémica en una parte constitutiva. Según se sostiene, este intento estaría orientado a revocar la reificación o deshistorización de la razón que va de la mano de la determinación trascendental de sus límites y a cuestionar sus implicancias políticas sobre la configuración de la naciente esfera pública burguesa.
La concepción arendtiana de “banalidad del mal” se caracteriza fundamentalmente por la irreflexividad, pero, también, por lo que la autora señala como un “alejamiento de la realidad”. Esta segunda característica es mencionada pero no desarrollada por Arendt. En el presente texto se realiza un desplazamiento de la atención hacia el “alejamiento de la realidad” y ofrece una propuesta del concepto de “conciencia de mundo” como medio para prevenir dicho alejamiento. Partiendo de la noción arendtiana de conciencia (consciousness), y articulando sus referencias al mundo como “common world” y “world of appeareances”, se abre la reflexión acerca de la posibilidad de prevenir el mal dada por una atención al entorno desde la perspectiva del espectador que narra, comprende y juzga.
El objetivo de este trabajo es mostrar que las emociones juegan un rol constitutivo en el concepto de justicia epistémica acuñado por Miranda Fricker. A este respecto, tomamos como punto de partida la crítica de Alexis Shotwell con arreglo a la cual la teoría de Fricker envuelve en sí misma una forma de injusticia epistémica. Esta crítica se basa en la opinión de que Fricker no considera otros recursos epistémicos aparte del conocimiento proposicional. A nuestro juicio, esta visión es inexacta. Mientras es cierto que esta última se enfoca en el conocimiento proposicional, no es verdad que descarte otros tipos de conocimiento. Precisamente porque Fricker les concede a las emociones un papel central, y las emociones están compuestas de sentimientos y creencias, hay lugar para otras formas de conocimiento en donde aspectos proposicionales y no proposicionales vienen acoplados.
El cuestionamiento de la matematización de la naturaleza y del mundo emprendida por Edmund Husserl a mediados de los años 30 del siglo pasado, a pesar del tiempo transcurrido, ha abierto un horizonte que a través de Theodor W. Adorno, Max Horkeimer y Martin Heidegger se transmite hasta hoy como un problema crucial para la filosofía de la tecnología. A partir de la Krisis husserliana, este artículo reconstruye su estela y resonancias hasta llegar a una controversia con el pensamiento de Yuk Hui, filósofo contemporáneo de la tecnología traducido a una docena de idiomas, acerca del proyecto cibernético-digital en curso.
Tal como lo vislumbró Walter Benjamin en su célebre ensayo La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, las transformaciones tecnológicas de fines del siglo XIX conmovieron el arte del siglo XX. Las nuevas tecnologías reproductivas dieron lugar a una masividad sin precedentes a escala mundial en la distribución de las obras, la cual llevó a postular en la estética filosófica una nueva esfera del arte que modificó la comprensión tradicionalmente dual del escenario artístico: el arte de masas. La reflexión sobre las obras incluidas bajo esta clase, atadas igualmente a su llegada masiva y a la proliferación de la industria cultural, ocupó en la primera mitad del siglo pasado a Clement Greenberg, Dwight MacDonald, R. G. Collingwood, Theodor W. Adorno y Max Horkheimer y al ya referido Benjamin, así como, varias décadas después, volvieron a despertar interés en Noël Carroll, Roger Pouivet y Jean-Pierre Cometti. En este artículo nos proponemos trazar una genealogía filosófica del arte de masas reconstruyendo el abordaje de los pensadores mencionados, para luego, a partir de la evaluación de sus consideraciones, analizar la relevancia presente de la categoría y de la consecuente división del arte en clásico, popular y de masas.
El artículo busca mostrar que el problema general del método, que resulta capital en el devenir de la filosofía moderna, encuentra ya un desarrollo especial en el pensamiento de Nicolás de Cusa, precisamente en aquello que él denomina ars coniecturalis, un arte que identifica con el natural operar metódico de la mente humana. Siguiendo diversas líneas historiográficas que sugieren la relación entre el Cusano y Descartes, el artículo muestra que las notas que definen este natural operar metódico de la mente humana o ars coniecturalis, a saber, su carácter natural, fácil, breve e ignorante, se encuentran en el centro de la especulación cartesiana sobre el método. Con tal finalidad, el artículo presenta, en primer lugar, el esquema del debate historiográfico sobre el puesto de Nicolás de Cusa en la historia de la filosofía, y subraya su lugar en los umbrales del pensamiento moderno. En segundo lugar, trata el natural operar metódico de la mente humana a través de la consideración del ars coniecturalis en los libros del De coniecturis. En tercer lugar, repasa las claves historiográficas que han puesto en relación al Cusano con Descartes. Finalmente, en cuarto lugar, muestra la presencia de aquellas notas (el carácter natural, breve, fácil e ignorante) en la concepción cartesiana del método.
El artículo analiza el concepto de existencia en la obra del pensador argentino Miguel Ángel Virasoro (1900-1966). En el primer apartado, damos cuenta de su pensamiento sobre la existencia desarrollado en La libertad, la existencia y el ser (1942). En el segundo, identificamos líneas de continuidad y también rupturas entre su producción de juventud, de tendencia espiritualista, y su producción de mediados del siglo XX, que el propio autor caracterizó en términos de un “existencialismo dialéctico”. Por último, atendemos al momento particular en el que tiene lugar la pregunta por la existencia en la cultura filosófica argentina, trasladando el foco del análisis de la obra de Virasoro hacia el contexto en el que tiene lugar su elaboración.
En este artículo se abordará la cuestión de "¿Qué pueden hacer las masculinidades?" desde una perspectiva feminista que sigue las ideas de Spinoza, Deleuze y Guattari. Para ello, se realizará una lectura de la Ética de Spinoza basada en la filosofía de la inmanencia, los afectos y las adaptaciones feministas a estos autores. De esta manera, lograr que los estudios de género fomenten la comprensión de las masculinidades como ex post facto cultural, social e históricamente construido como hombre a priori, es decir, busco abrir una conceptualización alternativa de masculinidades que se aleje de la moralidad y sean aplicables a las ciencias sociales y humanidades en general.
Verbum y la Revista de Filosofía pueden ser consideradas dos expresiones representativas de ciertas posiciones, debates y tensiones en torno a la definición de los saberes universitarios en la Argentina en la década de 1920, y más específicamente de los saberes que tomaban forma en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En el artículo las leemos en diálogo, haciendo pié en la primera de ellas por tratarse de una publicación con filiaciones institucionales con esa casa de estudios. Reconocemos allí, en particular, los desarrollos vinculados a la definición de la filosofía, su objetivo y sus objetos de reflexión, como así también lo relativo a su perspectiva de abordaje. Se consideran esos aspectos como constitutivos de un discurso disciplinario que se gestaba en el marco de una serie de tensiones conceptuales e institucionales, explorando el vínculo entre esos dos niveles. Se trata de revisar las definiciones teóricas de ambas publicaciones como elementos de una disputa en torno a la manera en que debía entenderse e impartirse la filosofía en la academia, pero también como un elemento más que se articulaba con las posibilidades de desplegar un sentido para la Facultad y sus saberes en un contexto específico.
Euclides administra dos modalidades comunicativas en la exposición de sus demostraciones: una es detallada, minuciosa, la otra más resumida o esbozada o sumaria. Existen pues en los Elementos demostraciones que combinan (en su comunicación) ambas modalidades expresivas, y las hay que solo recurren a la primera, careciendo de pasajes que ejemplifiquen la segunda. En Autor se identifican estos dos estilos expresivos, denominándosele al primero polimodal y al segundo unimodal. Por otra parte, algunos filósofos han resaltado el valor de distinguir entre expresión y estructura de una demostración. La polimodalidad apunta, ciertamente, al plano expresivo, pero posee calado estructural. Dado que existen formas diversas de emerger la polimodalidad en la demostración euclidiana, puede resultar de interés examinarlas atendiendo a la interacción entre ambos planos y su contexto.
El artículo compara el abordaje de las memorias colectivas en las obras de Jean Paul Sartre y Walter Benjamin. Se sostiene que pueden ser interpretados a partir de un contraste polar, en el que el primero da cuenta de una definición de lo simbólico subordinada al anclaje práctico y, en cambio, el segundo exhibe un predominio opuesto. De esta manera, el estudio de sus textos permite reconocer los efectos teórico-metodológicos de la interpretación de memorias a partir de prácticas o de otras simbologías.
Este artículo se enmarca en el debate sobre la asimilación y semejanza de aportes kierkegaardianos con el posmodernismo filosófico; cuestiona la perspectiva de aquellos autores que consideran a Kierkegaard el padre del posmodernismo filosófico. Para ello se analizan los conceptos kierkegaardianos que son interpretados por algunos autores como base del posmodernismo, pero que se enlazan con una visión existencial del cristianismo, contra los excesos del idealismo hegeliano; estos tópicos son la suspensión de la ética, las críticas al conocimiento objetivo, los límites de la razón, la repetición, la reivindicación de la subjetividad y el compromiso con la fe religiosa.
El presente artículo recorre la lectura arendtiana de Platón guiada a partir de las anotaciones y reflexiones de la autora alemana bosquejadas en el Denktagebuch, 1950 bis 1973. Si bien, la figura de Platón a sido recurrentemente evocada en diferentes trabajos de Arendt, aquí nos detendremos a hilvanar lo que denominó como el problema de la tradición del pensamiento político occidental, es decir, la hostilidad de la filosofía para con la política.
La investigación que se presenta tiene como objetivo el análisis teórico de los cruces entre la filosofía y el Daseinsanalyse de Binswanger en la producción temprana de Michel Foucault en la década del cincuenta. Se pretende realizar un análisis teórico de los argumentos en los que se apoyan una serie de postulados valorativos y críticas a la psicología y al psicoanálisis. A su vez, estos argumentos derivan del análisis de la antropología binswangeriana. Los postulados existenciales sobre la enfermedad mental, la reelaboración de críticas filosóficas de principios del siglo XX a la psicología naturalista, el problema de las relaciones entre la facticidad, la existencia concreta y la expresión histórica de la libertad, son algunos de los tópicos que se abordan.